No soy “Yo”, somos “nosotros”. En esta época donde el individualismo ha tomado gran parte de nuestra forma de pensar y de actuar, debido quizá, a las presiones competitivas, el cada vez más difícil acceso a las oportunidades profesionales, escolares, etc. Nos ha hecho crear un mono entorno, una burbuja, una teoría ego centrista donde los principales personajes de la película debemos ser nosotros. Sin embargo no debemos olvidar que no somos una especie individualista, no cazamos solos y desde el principio nos hemos movido como una manada, un grupo de personas, una sociedad, una familia, un grupo de trabajo.

Es terrible vivir en esa burbuja mental en donde solamente debemos pensar en las siguientes frases: “Mi trabajo, mi familia, mi grupo de amigos, mi novia, mi esposo”, este tipo de pensamiento nos hace pensar que todo gira alrededor de nosotros, cuando también nosotros giramos y participamos de manera pasiva en las actividades de mucha gente, aunque av eces no nos demos cuenta, o no queramos darnos cuenta. Ese es el caso en mi juventud de muchos amigos en donde ellos tenían la necesidad de tener un grupo del tipo “Mis amigos”, donde ellos fueran los lideres absolutos del grupo, el que decide que hacer a donde ir, el que quiere influir de manera directa y absoluta sobre la vida de los demás de “Su” grupo. Que es lo que pasa después? Pues que el grupo de amigos “Su Grupo de amigos” se cansa, ya no soporta la idea de un máximo líder al que siempre hay que cumplir sus deseos y caprichos, y se desintegra. Que pasa después? Pues el antropófago busca en otro nicho otro grupo dominable para poder crear otro grupo de “Sus amigos” y el ciclo se vuelve a repetir. Lo mismo pasa si aplicamos este caso a “Su Familia”, a “Sus compañeros de trabajo”, “A sus padres” y a sus “Hijos”…….y en caso más frecuente a “Su pareja”.

Que podemos aprender de este tipo de comportamiento? Pues a cambiar el “Mi” por el “Nuestro”. En lugar de pensar en “Mis amigos”, pensar en “Los amigos”, porque son un grupo de personas con intereses afines y tú eres uno mas de ellos. No es “Mi pareja”, somos “La pareja”, donde ambos tienen los mismos problemas que resolver y ambos somos personas totalmente diferentes con cosas y sentimientos en común. Para poder realmente inferir positivamente en la vida de los demás, no es necesario comportarse como un guía espiritual, o como el abuelo con experiencia o como el “yotodolose”, ya que ni somos espirituales, ni tenemos la experiencia y no lo sabemos todo. Si realmente queremos inferir positivamente sobre la gente debemos ser parte de la gente y estar bien con nosotros mismos para poder estar bien con los demás dejando atrás los individualismos y egoísmos y empezar a trabajar en equipo pensando que somos parte de algo, y que nunca nadie nos va  apertenecer.

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